Hoy quiero contarte sobre mi proceso:
Yo tenía 22 años, estaba en una crisis personal, mi primer amor se me había quedado pequeño y las relaciones adultas que venía a mi alrededor me daban tristeza. Intuía que debía haber otras formas de relacionarse dónde hubiese más alegría y más igualdad.
Me invitaron a meditar dos sannyasin a su casa y en la primera Kundalini tuve un insigh, me di cuenta que yo no era mis pensamientos, pude desidentificarme por un momento de mi mente, ese descubrimiento me dio fuerzas para cambiar mi vida en 360 º.
Durante este tiempo he ido mudando la piel, cual serpiente cada vez que me daba cuenta que una idea sobre mi me estaba estrechando y tocaba soltar esa idea, para dejarme estar desnuda y explorar otras formas de relacionarme.
Si he llegado a alguna conclusión después de este tiempo, es que la intimidad empieza en ti, y si no la tienes contigo va a ser solo un simulacro tenerla con otra persona de forma prolongada en el tiempo. Si no hay intimidad dile adiós al buen sexo.
¿ Como sanar y crear esa intimidad en la relación con el gozo ?
- Ponerme en paz con mi vulnerabilidad y usar esa grieta para llenarla de ternura y placer es lo que más me ha curado.
- Dejar de esperar que mi pareja, amante se haga cargo de mi dolor o de mi placer es crecer como adultos.
- Para que eso se asiente y se refleje en la cama, necesito practicarlo conmigo en el día a día.
Te cuento mis practicas de tantra habituales
- Me doy momentos hacia fuera en OFF para quedarme conmigo un ratito y que me de tiempo a escucharme.
- Construyo una mirada tierna hacia mis emociones y vulnerabilidad, aprendiendo a no juzgarme por ello.
- Uso mi cuerpo para darme regalos y conectarme con él: después de la ducha ponerme aceite y acariciarme, habitualmente darme una sesión de autoamor, masajearme.
- En mis encuentro íntimos soy mi prioridad a la hora de gozar, ya que sé que sin placer propio no hay compartido y creo ese equilibrio con la otra persona entre el autocuidado propio y la generosidad hacia él.
Espero que a ti también te sirva, con Amor. Pushya.

