Quiero darte algunas pistas, que quizás te hagan reflexionar:
Para salir de las relaciones de codependencia, requiere priorizar el placer y el autoamor. El amor propio son pequeñas acciones cotidianas, ya que desde ahí nos nutrimos, salimos de la sensación de carencia y relaciones de dependencia.Tenemos una herencia justo al contrario, el amor implica sacrificio, posponer nuestro placer en post de producir o de ser “buenas personas”. La realidad es que el paraíso es ahora.
El acto más revolucionario que podemos hacer hombres y mujeres es reconectarnos con nuestro placer sexual y cotidiano.
Cuando disfrutamos de nuestra sexualidad, de nuestra vida y las relaciones, quiere decir que estamos dando un lugar a nuestras necesidades, nos estamos priorizando y dando autocuidado. Nuestro amor propio se recarga de ello. Si nos damos estos espacios, es difícil que admitamos tratos inferiores en nuestro trabajo o relaciones.
El placer en el femenino y en el masculino, tiene sentido y toma su esplendor cuando conectamos la sexualidad al corazón, el corazón es la joya de la corona, dónde de produce la alquimia del dolor en amor, del pasado en presente, del hábito de autoabandono en autocuidado, de aceptación de quienes somos.
¿Cómo te conectas con el placer en tu día a día?
- Escucha tus necesidades y dales prioridad
- Establece un tiempo en tu día a día para tu autocuidado, por ejemplo 20 minutos
- Haz cosas que te conecten con tu cuerpo y te saquen de la lavadora de pensamientos: baila, haz deporte, toma un masaje, pide o da abrazos.
- Queda contigo con cierta frecuencia para hacerte/ hacer el amor: caricias, masajes, llevarte a un lugar bonito, darte un baño con olores…. todo lo que se te ocurra y sea amoroso para ti.
Por muchos momentos de amor propio y compartido, Pushya.

