Ante el deseo y dirección del masculino hacia la penetración
El femenino puede sentirse abrumado por el ritmo del otro, entrar en la penetración fuera de su ritmo, lo cual hace que su vagina y deseo a la larga se resientan. Esa dirección tan incómoda del otro es la que ella está necesitando para expresar lo que si aviva su deseo y le hace disfrutar de la penetración.
La sensibilidad en el femenino, la necesidad de más tiempo y espacio
Puede incomodar al masculino que tiene una dirección clara y le frena abrirse a lo cambiante o no planificado. Abrirse a ese espacio de ternura es el que el femenino necesita para abrir su flor sin reticencias, ni miedo.
Hablo de masculino y femenino por que hay mujeres cuya energía sexual es más activa y hombres cuya energía es más receptiva.
La Intimidad es un juego de opuestos, cuando no entendemos las necesidades del otro y nos defendemos de las diferencias del otro, hay desencuentro.
Admirar al hombre o a la mujer de nuevo es fundamental para sentir la abertura y la pasión que nos lleva a entregarnos y aprender de la riqueza que te aporta el otro.
Sin admiración es difícil abrir tu sexualidad, tu corazón y tu entrega.
Volver a la admiración del otro, mirar más allá de los juicios, del propio miedo, nos permite expandirnos a recibir más amor.
Con esta práctica que usamos en los talleres de tantra, para que vuelvas a la admiración de tu amado o del que está en camino.
Cuando estés delante de tu amada/do, o del hombre, mujer como un representante tómate un tiempo para miraros/ mirarle en silencio y observa los pensamientos.
Si vienen juicios no te quedes en ellos, pregúntate si esas cualidades las juzgas en tí, lava los juicios a través de tu respiración conectándote contigo, respirándote y fíjate que pasa con esos juicios… Lo puedes hacer también con una imagen de tu ex.. si aún estás en el duelo o quedo algo incompleto con él / ella.
Con amor Pushya

