¿ Te ha pasado que en tu forma de hacer o hacerte el amor necesitas pasar a otra pantalla ?
A veces los caminos que aprendimos en la sexualidad se agotan y nos generan desidia hacia el encuentro, nos enfriamos y se nos escapa el vivir la sensualidad cotidiana, la alegría a la vida.
Es habitual hacer o hacernos el amor, por control remoto con la mente siguiendo un programa seguro que termina aburriéndonos, te lo cuento así para ponerle una sonrisa.
En realidad, estamos acostumbrados a dirigir con nuestra mente el cuerpo, lo cual nos da cierta seguridad y a la vez nos impide estar conectados con toda la riqueza, sabiduría y sostén que tiene el cuerpo para nosotros.
Atrevernos a sentir en la sexualidad es una clave, para recuperar la soberanía de nuestro cuerpo.
Hay todo un sistema de defensa en nosotros que aprendió a disociarse de lo que sentíamos, por que no era posible sostenerlo en ese momento, no te hablo solo del dolor, sino también del placer y de la alegría.
Cuando ves a un niño/a, ves cuan conectado y libre es al sentir su placer y alegría, según en el contexto, veo a los adultos que esto les desborda y le piden que se moderen, triste verdad !
Así vamos aprendiendo a controlar lo que sentimos, para encajar.
En mi despertar hacia una Sexualidad Consciente, mis genitales han sido una guía :
- Al comienzo, los vivía para compartir con el otro, no como una parte de mi para mí.
- Más adelante se convirtieron en una voz que me avisaba de mi estado emocional y de mi abertura real hacia la otra persona, más allá de lo que yo me contaba.
Aprendí que en los momentos que la vagina no se abría, dejar de juzgarla y observar que me pasaba y necesitaba respecto a la otra persona.
- En este momento son un lugar de receptividad sin esfuerzo. La receptividad, me ayuda a salir del esfuerzo y la escucha a acompañar mi ritmo de apertura, jugando y comunicando
Cuando los genitales dos personas se atraen, podemos aprender a seguirles sin imponerles ninguna idea. En su abertura al ritmo de la atracción natural suceden las más sutiles y profundas conexiones, donde no hay nada que hacer, más que seguir ese hilo de comunicación entre ambos. Gustoso, relajado y donde los corazones tienen tiempo para abrirse y sincronizarse.
En lugar de HACER el Amor, SER Amor….. no gastamos energía sino que juntos nos recargamos.
Práctica para mejorar las relaciones en pareja o el autoamor :
- Si quieres intimar contigo, prueba a poner tu manos en tus genitales algún momento de día y a sentir sin ninguna expectativa, recargándote de la energía de raíz que ellos tienen para ti.
- Si quieres compartir con tu amante o tu pareja, prueba a hacer lo mismo conectando vuestros genitales sin que haya una meta o camino a seguir.
Me gusta dejaros una práctica, las ideas están bien y nada como la experiencia directa para reencarnar nuestro cuerpo y ser soberanos de él.
Con amor Pushya

